sábado, 2 de octubre de 2010

CONFIESA ESPIRITUANO SUS SECRETOS PARA CUIDAR PECES ORNAMENTALES DE AGUA SALDADA

LAS PROFUNDIDADES MARINAS TIENEN  INCONTABLES BELLEZAS. ENTRE ELLAS DISTINGUEN LA DIVERSIDAD DE ESPECIES. EL TRINITARIO  MIGUEL RODRÍGUEZ CONFIESA QUE LA MAYOR ATRACCIÓN DE SU VIDA ES CUIDAR DE UN PEDAZO DE MAR EN LA SALA DE SU CASA. 

La pecera del trinitario Miguel Rodríguez vive los encantos de la diferencia. En el lugar donde comúnmente muchos cuidan peces ornamentales de agua dulce él lo hace con agua salada. Con infinita paciencia busca las  especies en las profundidades marinas de la costa sur trinitaria y luego los adapta al nuevo habitad.

“…Cuando uno se enamora de esto es imposible que lo abandones. Yo vivo una gran alegría cada vez que me paro frente a mi acuario marino. He pasado por momentos muy difíciles como una vez en la que perdí a casi todos los peces porque una esponja enveneno el agua. Pero ni en ese momento desistí. ..”

Confiesa  Miguel que cuidar de su Acuario Marino es un placer y también un reto a la paciencia. Todos los días alimenta a los  peces a la misma hora, verifica su  vitalidad y comprueba el funcionamiento de los equipos, especialmente el filtro biológico.  Cada mes repone  el 25 % del líquido de la pecera. Dicho de esta manera puede parecer sencillo, pero para ello viaja  más 10   Km, hasta la Playa María Aguilar, donde estudios oceanográficos avalan la pureza de esa agua. 

“…Uno tiene que ser muy cuidadoso. Yo voy a la playa María Aguilar a buscar lo que necesito para mantener el acuario. Todo se selecciona sin agredir el entorno. Casi siempre aprovecho y voy con mi hijo y mi esposa. Esta es también una linda forma de que compartamos en familia…”

“…No solo traemos el agua del mar para cambiársela a la pecera. También las piedras para hacer el filtro biológico, algunos pequeños crustáceos para la alimentación y como es lógico se capturan especies como el Pez Granma que es muy bello, también el Baqueta que siempre me sorprende por su color y una vez tuve en casa un caballito de mar… “

Miguel Rodríguez siente absoluta pasión por confeccionar acuarios marinos. En la ciudad Trinidad ha ayudado a que otras familias comparten con él este entretenimiento. Por ejemplo en la casa de Bárbaro Valdivia cuidan de una colección que incluye hasta un peligroso Pez León.  Miguel, también enseña a su hijo Rafelito a cuidar del acuario marino, para que aprenda y disfrute los secretos de tener en casa un pedazo de mar.

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